Te odio.
Odio tu indiferencia,
tu anestesia,
tu realidad virtual,
tu egoísmo,
tu aburrimiento,
tu falta de pasión por la vida,
tus momentos en “off”,
tu cara dura como una piedra,
tu postura fácil siempre.
Odio que no abras los ojos
para ver
que me cansé de esperarte.